Javier Vicencio.

Su amor a la cámara es una herencia que enaltece todos los días.

Es un hombre sencillo, divertido, con el que resulta fácil conversar. A él le queda perfecta la frase de Confucio: “Si amas lo que haces, nunca será un trabajo” porque lo disfruta tanto, que te contagia la pasión por la fotografía. Su talento habla por sí mismo y para muestra un botón, es parte del equipo de Getty Images como contribuyente desde hace poco. Esa noticia, me motivó a preguntarle más sobre este proceso y en el camino, descubrir un poco más de él.

Nombre: Javier Vicencio.

Profesión: Maestro de Foto Periodismo a nivel preparatoria y fotógrafo independiente.

Foto del año 1997 y recién había comprado equipo fotográfico incluyendo ese lente de 300 mm con apertura f2.8. Trabajaba para la Universidad de Texas en El Paso.

ST: El 8 de febrero publicaste en tus redes que acabas de ser aceptado como Getty Images Contributor y antes de cualquier cosa, quiero felicitarte de todo corazón.

Te pedí esta entrevista porque me parece algo muy importante. Me queda claro que los fotógrafos no tienen “nacionalidad” por decirlo de alguna manera, porque ustedes son “los ojos del mundo” y sin embargo, como mexicana es un orgullo inmenso este logro.

¿Cómo es el proceso para ser parte de Getty Images Javier? ¿Cómo empezó? ¿Cuándo empezó? Cuéntanos todo por favor.

JV: Primero que todo te quiero agradecerte el considerarme para saber más de mí y de lo que hago.  Es un honor para mí.

El proceso para entrar como contribuidor a Getty Images fue una gran oportunidad que se me presento a través de facebook.

Getty Images mandó invitaciones a una reunión por medio de este medio social a algunos fotógrafos del área de Dallas incluyéndome a mí.  La reunión se llevó a cabo a mediados de Noviembre del 2018 en un bar del centro de Dallas y fuimos aproximadamente unos 15 fotógrafos.

Dicha reunión fue para informarnos que Getty Images estaba buscando fotógrafos interesados en trabajar con la comunidad Hispana / Latina de Estados Unidos, e invitarnos a participar.  La población Hispana / Latina ha crecido de manera muy rápida en los Estados Unidos, pero la cantidad de material fotográfico publicitario para dicho mercado se ha quedado muy rezagada.

Por supuesto que aproveché la oportunidad de colaborar con ellos y acepté esa misma noche.

Pasaron un par de días y me mandaron por email la información necesaria para firmar el contrato y tener acceso a su página de colaboradores.  Después de terminar con los trámites necesarios, empecé a familiarizarme con sus necesidades. Getty nos hace saber qué tipo de fotos se necesitan por medio de “briefs” con la información necesaria, y es nuestra función ya sea tomar las fotos o encontrar en nuestros archivos fotos que puedan ser utilizadas.

Los fotógrafos contribuyentes como yo, mandamos las fotos que consideramos cumplen los requisitos y Getty hace una revisión del material.  Las fotos pueden ser aceptadas, rechazadas o regresadas al fotógrafo con petición de algunos cambios.

En mi caso, he tomado fotos por más de 20 años y obviamente la gran mayoría de mis imágenes incluyen a Hispanos, así que hay una gran posibilidad de encontrar imágenes que satisfagan sus necesidades.  Esta búsqueda de imágenes la empecé en Diciembre del 2018 y me llevará algunos meses, ya que mis archivos cuentan con decenas de miles de fotos.

Empecé a mandar imágenes a Getty en Diciembre del 2018 y yo calculo que han aceptado el 90 por ciento de mis fotos.  Hay algunas limitantes en cuanto a derechos de autor, marcas de productos y derechos de lugares con las que me tengo que familiarizar.  He tenido que editar logos y marcas de mis fotos para que sean aceptadas.

Estoy muy contento de tener, a dos meses de haber empezado, más de 250 imágenes aprobadas en el archivo internacional de Getty Images.  Es una gran satisfacción saber que tus imágenes son suficientemente buenas como para ser publicadas por esta agencia internacional.

Esa noche fotografié a la banda americana de rock Aerosmith. La mayoría de las veces fotografiábamos al frente del escenario, pero debido al show que Aerosmith traía, fue mejor disparar desde la consola del ingeniero de sonido.

ST: Hablar de fotografía y de periodismo es hablar de dos de tus grandes pasiones.  ¿En qué momento de la vida decides que quieres dedicarte a esto?

JV: Antes de ser fotógrafo quería ser periodista.  Pero la vida me tenía otro destino.

El amor a la cámara fotográfica fue heredado de mi padre, quien fue fotógrafo deportivo en la Ciudad de México en los años 80’s.  Mi padre falleció en un accidente automovilístico en 1992, y su cámara la usó mi hermano Eduardo por un par de años.

En 1995 empecé a estudiar periodismo en la Universidad de Texas en El Paso.  Yo necesitaba un trabajo para pagar la colegiatura y el periódico escolar necesitaba un fotógrafo, así que apliqué.  Para ese entonces ya había empezado a tomar fotos con la cámara de mi padre y tenía los conocimientos básicos de fotografía gracias a las enseñanzas de mi hermano.  Desafortunadamente no me dieron el puesto ya que las pocas muestras de mi trabajo no eran fotoperiodismo.

Mi amigo Oscar González me ayudó a conseguir un pase de prensa al siguiente juego de basquetbol del equipo de la escuela.  Tomé dos rollos de película y al día siguiente llevé las impresiones al periódico. Mis fotos eran tan buenas que fui contratado en ese momento.  Fotografié todo tipo de eventos de la universidad para el periódico por los siguientes tres años.

Fue en aquel entonces que se forjó mi identidad como fotógrafo.  El reto de cubrir verazmente el evento y de explicar con imágenes los hechos ocurridos era, y sigue siendo, irresistible.  El hecho de tener acceso a eventos como conciertos y juegos deportivos es realmente adictivo. Una vez que se vive esa experiencia es muy difícil volver a ser un simple espectador.   

Después, la oficina de publicaciones de la universidad me ofreció trabajo de medio tiempo como fotógrafo oficial de la universidad y un año más tarde me gradué con una licenciatura en periodismo.  Ellos estaban tan contentos con mi trabajo que esa misma oficina de publicaciones me ayudó a conseguir mi visa de trabajo H1B. Con esto pude trabajar a tiempo completo como el fotógrafo oficial de la Universidad de Texas en El Paso por otros 6 años más.

 Este grupo está formado de los mejores estudiantes que he tenido en estos 4 años. Daniela, Jennifer, Adamaris, Cristian, Josue, Angel y Leonardo. Mucho talento y confiabilidad reunidos en estas fotos.

ST: Sé que amas el Hockey, así que te voy a hacer una pregunta creo que un poco difícil: Si tuvieras que elegir entre tomar fotos de un partido de Hockey o fotos de un evento periodístico que hayan organizado tus alumnos… ¿Qué harías?

JV: Creo que prepararía muy bien a tres de mis mejores fotógrafos y les delegaría la responsabilidad de cubrir el evento.  He descubierto que los jóvenes toman sus deberes muy en serio cuando entienden la importancia del evento que hay que fotografiar.  Así que pienso que harían muy buen trabajo. ¡Les doy la bendición y mientras tanto yo disfruto de mis dos pasiones en la pista de hielo!

Ajustando apertura, velocidad y ISO antes del juego de futbol americano.

ST: Hablando de tus alumnos, ¿qué significa para ti ser maestro Javier? ¿De dónde viene esa pasión?

JV: Aquí continuo donde me quedé en tu pregunta anterior: Estaba yo trabajando como fotógrafo oficial para la Universidad de Texas en El Paso y estaba seguro que tenía el mejor trabajo de todo Texas.  Tenía acceso a cualquier concierto o evento deportivo que llegara a la ciudad, la universidad ocasionalmente me pagaba viajes a cubrir eventos y como fotógrafo independiente los clientes se estaban acumulando.

Mi hermano Eduardo trabajaba como maestro de educación física en una primaria de El Paso y me pidió de favor que fotografiara una competencia organizada por él en su escuela.  Nada me preparó para ver a mi hermano interactuar con sus pequeños alumnos. ¡Era él quien tenía el mejor trabajo en todo Texas!

En estos meses hubo muchos cambios en mi vida.  

Para empezar, tomé la decisión más inteligente de mi vida, y le pedí a mi ahora esposa Claudia, que se casara conmigo.

Mi visa de trabajo estaba cerca de expirar y la política de la universidad dificultaba una tercera renovación para que yo pudiera continuar trabajando.  (Septiembre 11 tuvo mucho que ver con esto.)

Empecé a buscar trabajo como maestro en El Paso con la finalidad de encontrar una posición donde pudiera enseñar fotografía.  Esta búsqueda me llevo a aceptar una posición de maestro de primaria en la ciudad de Dallas, Texas. Trabajé como maestro de matemáticas y ciencias por 7 largos años, siempre continuando con mi trabajo como fotógrafo independiente por mi cuenta.  Cada año aplicaba a las posiciones de maestro de fotografía, fotoperiodismo o periodismo que había abiertas, sin tener mucha suerte.

Finalmente, obtuve la oportunidad de trabajar como maestro de fotoperiodismo en la preparatoria de la ciudad de Grand Prairie gracias a unas fotos del desfile del Cinco de Mayo que fotografié por tres años consecutivos.

Ahora estoy en mi cuarto año trabajando en esa posicion y mi meta desde el principio ha sido encontrar oportunidades reales para que mis estudiantes mejoren sus habilidades con la cámara.  Algunos de mis estudiantes han fotografiado juegos de basquetbol profesional (NBA), juegos de futbol americano a nivel colegial (NCAA), eventos del distrito escolar, eventos de la ciudad, conciertos, etc.  Aparte de que ellos se encargan de fotografiar absolutamente todo lo que pasa en la escuela para el anuario.

Desafortunadamente no puedo contagiar mi pasión por la fotografía a todos mis estudiantes.  Pero esos pocos que en verdad están interesados, salen de mi clase con el conocimiento y la motivación para empezar su propio negocio fotográfico.  

Foto del recuerdo antes del partido de basquetbol femenino colegial.

ST: ¿Qué consejo le darías al Javier de 15 años?

JV: ¡Que la vida pasa demasiado rápido!  Pero sé que no lo entendería, así es la juventud.

Creo que lo único que le exigiría, es no dejar de hacer ejercicio.  De mis 35 a mis 45 años el ejercicio pasó a un tercer o cuarto plano de importancia y me arrepiento mucho de haber hecho eso.  A mis 46 años juego hockey tres veces a la semana y espero mantenerme así por un largo rato.

Todo lo demás en mi vida ha sido increíble.  No cambiaría nada.

ST: ¿Qué le preguntarías al Javier de 90 años?

JV: Creo que me gustaría saber si hay algo que tengo que eliminar hoy de mi dieta.

Creo que me gustaría saber cómo es el dispositivo para tomar fotografías en el futuro.

Creo que me gustaría saber cómo obtienen las noticias en el futuro.

ST: Casi para terminar, ¿Qué consejo le darías a los jóvenes que están estudiando periodismo?

JV: El periodismo es una profesión muy necesaria en estos tiempos.  El asegurarse de que la población reciba noticias veraces y objetivas es un arma poderosa en contra de las plagas sociales que tenemos hoy en día como la discriminación y el racismo.  Lo cual no quiere decir que sea una profesión fácil.

El periodismo y el fotoperiodismo son, más que profesiones, pasiones.  Y necesitamos gente que lo haga bien porque hoy en día cualquiera puede ser fotoperiodista con la cámara de su celular.

Yo pienso que el periodismo sufrirá un cambio radical.  Es común escuchar de publicaciones que han despedido a todos sus fotógrafos, sustituyéndolos por fotógrafos independientes, y la calidad de las fotografías ha disminuido.  Se han perdido las características del fotoperiodismo como son la emoción, la acción, el conflicto y el atractivo gráfico. El periódico de la comunidad donde yo vivo, el Dallas Morning News acaba de despedir a 30 persones hace algunas semanas por falta de presupuesto.

La manera en la que la gente obtiene sus noticias cambiará, pero si hay algo que se mantendrá siempre vigente será la necesidad de leer una historia bien redactada.   Periodistas, dedíquense a mejorar su escritura y tendrán más posibilidades de continuar trabajando. Fotoperiodistas, dedíquense a mejorar su composición para decir la historia completa en una foto, y tendrán mayores posibilidades de seguir trabajando.

Foto del recuerdo antes del partido de basquetbol femenino colegial.

ST: ¿Redes sociales? ¿Blog? ¿Dónde podemos seguir tu trabajo?

JV: Instagram: @vicenciophoto

Trabajo de mis estudiantes: https://gphsphoto.smugmug.com/Grand-Prairie-High-School-2018-2019

ST: ¿Algo más que nos quieras decir?

JV: Nací en la Ciudad de México, pero desde muy pequeño viví en otras partes.  Jugué y corrí como loco durante mi infancia en los bosques del norte de Sonora, disfruté una bella Ciudad de México durante mis años de preparatoria, estudié y me esforcé durante mis estudios universitarios en la comunidad binacional de Juárez / El Paso y ahora trabajo en la metrópolis de Dallas-Fort Worth.  

Tanta mudanza me ayudó a rápidamente asimilar las costumbres y forma de vivir de cada nuevo lugar, y creo que esa costumbre nómada continúa en mi edad adulta.  He visitado 15 países y considero que la importancia de experimentar otras culturas y formas de vida es algo muy importante para crecer como fotógrafo.

Aunque Getty Images me contrató para fotografiar a la comunidad Hispana / Latina, muchas de las fotos de mis viajes han sido aceptadas para su publicación.  Y esa herramienta cultural de asimilación me ayuda a ser más valioso en mi profesión.

Mi esposa y yo intentamos viajar lo más posible.  Claudia tuvo un pasado nómada como yo, es fotógrafa y también trabaja como maestra.  Cada viaje nos une más y nos motiva a continuar con nuestro trabajo. Nuestra intención es gastar nuestro dinero en experiencias más que en bienes materiales.  Y si pudiera dejarlos con un consejo, recomendaría que intentaran lo mismo.