¿Estás consciente de cuál es tu mantra?

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Para entrar en contexto, empecemos diciendo que mantra es un término que puede traducirse como «pensamiento»

Y está conformada por 2 expresiones “mantra” que significa “mente” y “tra” que expresa “liberación”.

Sin embargo, para efectos prácticos de este post, en este caso, no me refiero a una cuestión espiritual o religiosa. Me refiero a lo que te dices constantemente una y otra y otra y otra y otra vez a lo largo del día, de las semanas, los meses y los años.

Normalmente las personas no ponen atención a la forma en la que se hablan, así que pasan por alto esa frase «clave» que es una constante en su conversación consigo mismos y que genera un ENORME impacto mental, emocional y espiritual.

La primera vez que me hice consciente de ello fue cuando trabajaba en el área de producción y tenía una compañera que cada vez que olvidaba algo o se atrasaba en algo, se decía a sí misma «Ash! Soy una tonta!» Pero iba más allá, incluso cuando quería expresar gusto por haber logrado algo extra, se decía: «Eso tonta!»

Ella no lo sabía, pero ese era (espero que ya no sea así) su mantra y no era de sorprender, que se lo creyera, que se equivocara constantemente y que incluso el mundo que la rodeaba le «recordara» lo que ella decía y creía de sí misma.

Así que lo importante es identificar cuál es esa frase que te dices constantemente. Si es positiva, ¡felicidades! Sigue así.

Pero si tu mantra es como el de la chava que acabo de referirte, entonces es buen momento de modificarlo ¿no crees?

Piensa, recuerda o localiza una frase que funcione bien para ti, que te haga «click,» que te resulte creíble y aceptable en este momento. Ya llegarás a otro mantra cuando hayas absorbido y generado toda la fuerza de este, con el que estás empezando a trabajar.

¿Cuáles pueden ser algunas ideas de mantras que puedes probar para ver si te sientes cómod@ con ellos?

  • Yo puedo
  • Sí puedo
  • Es fácil
  • Todo va a salir bien
  • Tranquil@ todo sale bien
  • Soy más capaz de lo que imagino

En términos de productividad, siempre le recomiendo a mis clientes y a los equipos de trabajo con los que colaboro, que se hablen de forma positiva, porque permite que su energía fluya y que se enfoquen en lo que están haciendo bien.

Esto les da más confianza en sí mism@s con el transcurso de los días y sea cual sea la metodología con la que los esté alineando o los proyectos que estemos desarrollando, su rendimiento -y en consecuencia los resultados- son más positivos. Comprobado.

Esto se traduce en mayor productividad, entendiendo como tal, horas de trabajo mejor aprovechadas, objetivos alcanzados, tiempos adecuados para comer y descansar y un descenso importante en el porcentaje de retrabajo o rechazo de materiales por parte de cliente o de sus jefes.

¿Lo más importante? Se sienten bien consigo mism@s y sus alcances a nivel personal y profesional son ilimitados.

LVM / Asesora de alineación para impulsar la productividad

lia@sumoftalents.com

El primer paso es saber lo que quieres.

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Estamos en la primera semana del 2022, llenos de planes, de ideas, algunos, replanteándose lo que harán en su siguiente paso y sin embargo, llenos de esperanza por lo que viene.

Sin importar lo que haya pasado el día de ayer «o el año pasado» el momento es ahora. Es hoy, este instante en el que estás, definiendo lo que quieres hacer con tu vida personal o laboral, con los planes que tienes y con los cambios que estás enfrentando.

Y algo que escucho constantemente en las asesorías, es:

«No sé exactamente qué es lo que quiero.»

Y de eso se trata este post, de ayudarte a saber qué es lo que quieres.

Para algunos, el objetivo es claro desde el inicio. Nos resulta fácil identificarlo porque resalta entre cientos de ideas y si bien en ese momento no sabemos con precisión cómo lo vamos a lograr, no es relevante. Sabemos que todo se irá acomodando y que de una u otra forma -a veces inexplicable- el camino se irá revelando ante nosotros, para dar las vueltas a izquierda o derecha que sean necesarias y sabiendo que pase lo que pase, vamos a tomar las decisiones correctas.

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Sin embargo, para otros, a veces puede ser un poco complicado y estresante definir el objetivo y sin embargo, en mi experiencia, puede ser más sencillo, mira, tal como le digo a mis clientes: Haz una lista de todo lo que no quieres.

Una vez que tengas esa lista, todo cae en su lugar, todo es más sencillo, porque lo que no aparece en esa lista es lo que quieres o lo que se acerca más a ello. ¡Por default!

Esto tiene que ver con la perspectiva que tenemos cada uno de la vida. A veces, por cuestiones académicas, laborales o familiares, las personas se acostumbran (porque es eso, solo un hábito de pensamiento) a detectar los «NO.» Lo que no les gusta, lo que no funciona, lo que no les interesa, lo que no quieren.

En ese caso, es solo cuestión de optimizar esta forma de ver la vida. Si ya sabes lo que NO quieres, todo lo demás es lo que tiene posibilidades, lo que sí te interesa.

Y una vez que lo has definido o detectado, llega una maravillosa sensación de alivio, de paz y tranquilidad porque SABES hacia donde te diriges. Tu GPS interior empieza a funcionar y tienes un rumbo, una dirección clara.

No importa que hayan baches en el camino o que de pronto tengas desviaciones, igual sabes hacia dónde vas y entonces, cada día, forma parte de ese viaje, de la construcción de tu sueño o el desarrollo del tu proyecto. Sabes que cada día avanzas hacia el lugar al que quieres llegar y simplemente te relajas.

¿Y por qué es importante saber lo que quieres?

Porque saberlo te da claridad y la oportunidad de visualizar los pasos a seguir, de ser paciente y compasivo contigo mismo en el proceso y te ayuda a darle continuidad a ese plan personal o proyecto profesional, porque dentro de ti, sabes que Roma no se hizo en un día y que cada paso que das te acerca a lo que quieres.

LVM / Asesora de alineación para impulsar la productividad

lia@sumoftalents.com

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