El secreto está en conocerte mejor a ti mism@

Lo que funciona para otros, no necesariamente funciona para ti y eso aplica a todo: ritmo de trabajo, organización de tus actividades, alimentos, ejercicio, ritmo de aprendizaje, etc.

Me parece que no hay una sola forma de hacer las cosas. No creo que haya una verdad absoluta en cómo deben hacerse las cosas y no me refiero a cuestiones espirituales, eso es otro tema.

Hablo de que cada uno de nosotros tenemos una perspectiva de las situaciones y que nuestra forma de resolver se relaciona con nuestra edad, nuestra experiencia, nuestra área de trabajo y nuestras vivencias, por citar algunos puntos.

En algún lugar leí que hay más de 101 maneras de lavar los platos y si eso aplica para una actividad tan sencilla y cotidiana, imagina la cantidad de opciones para realizar una propuesta, para hacer un logotipo, decorar una casa, etc.

Así que me parece que el secreto está en observar a los demás, escuchar la forma en la que resuelven y adoptar y adaptar lo que funciona para ti. Nadie se conoce mejor que tú.

Muchas personas funcionan bien desde las 04:00 am y sus actividades empiezan maravillosamente a esa hora. Genial. Funciona para ellos.

Sin embargo hay otros que no pueden empezar a esa hora, porque su bioritmo es otro y entonces para ellos es mucho mejor iniciar actividades a las que 10:00 pm porque son nocturnos y ese horario es perfecto para estar atentos a lo que hay que hacer en el transcurso del día. Funciona para ellos.

Analiza -y descubre- qué es lo que funciona para ti. Dedica tiempo a conocerte mejor, pon atención en lo que te mueve y en lo que rechazas de forma inmediata, pregúntate por qué piensas o sientes eso y ve encontrando respuestas útiles para ti, para ajustar tu forma de actuar o de pensar.

Conocerse a uno mismo es un camino que dura toda la vida y resulta grato y muy interesante. O bueno, puedo decir que hacerlo, funciona para mí 😉

Feliz inicio de mes de agosto 2020

Foto: Pinterest

Feliz Día del Padre.

A todos aquellos que con su ejemplo, forman a los adultos del mañana.

Foto: Pinterest

Porque ser papá, es un talento que se desarrolla con amor y dedicación.

#SM #Amor #SumaDeTalentos #DíadelPadre

Happy Money.

The Japanese Art of Making Peace with Your Money.

⭐️⭐️⭐️⭐️⭐️

Formato: Digital

Foto: Portada Ebook Kindle / Suma de Talentos

Is your money smiling? (¿Tu dinero está sonriendo?)

Esta es la primera pregunta con la que uno se encuentra y el concepto resulta muy interesante.

La premisa es que el dinero puede sonreír o llorar, dependiendo de cómo fue dado o recibido.

Si fue entregado con culpa, enojo o tristeza, el dinero estará “llorando”. Sin embargo, si el dinero fue entregado con amor, gratitud o felicidad, el dinero estará sonriendo o incluso riendo, porque fue impregnado con la energía positiva de quien lo entregó.

Ken Honda hace un recorrido muy interesante por su vida, las lecciones que ha ido aprendiendo del dinero y conforme uno avanza, el concepto de dinero feliz o triste va tomando forma y para mí, de pronto todo tuvo sentido.

Es un libro fácil de leer, interesante y que reta los conceptos que uno tiene acerca del dinero.

Los capítulos que conforman el libro:

Capítulo 1. ¿Qué es lo que el dinero significa para ti? Resolviendo el misterio del dinero.

Capítulo 2. Dinero IQ y dinero EQ

Capítulo 3. El dinero y tu vida

Capítulo 4. El flujo del dinero

Capítulo 5. El futuro del dinero

El libro está disponible en español en formato digital en Amazon México: Dinero Feliz

En inglés en Amazon: Happy Money

Y en formato físico en español en Gandhi: Dinero Feliz

La importancia del ahora.

Pase lo que pase.

En medio de esta contingencia global, una de las frases que escucho últimamente y de forma constante es “Cuando todo esto termine”

Me queda claro que en parte, es uno de nuestros mecanismos de defensa, por lo sorpresiva y abrumadora que es la situación y entiendo también, que es nuestra esperanza la que habla, volando mental y emocionalmente por encima de este panorama, buscando sentir paz, vislumbrando un mañana sin el estrés que estamos viviendo.

Sin embargo, esta maravillosa capacidad que tenemos de adaptación, me parece que puede ser engañosa o poco útil, para aprender las lecciones importantes de la vida y esta pandemia es una de ellas.

Si nos “desconectamos” del hoy y lo vivimos pensando en “cuando todo esto termine”, entonces no hemos aprendido absolutamente nada. Lo único que hicimos fue cambiar de escenario, adaptarnos al nuevo y dejar de apreciar lo que tenemos.

Si miramos hacia atrás, antes de esta emergencia sanitaria y de tener que estar en casa resguardados, la dinámica mental era la misma:

“Cuando termine este proyecto, cuando ahorre lo suficiente, cuando tenga tiempo suficiente, cuando sean las vacaciones…”

Vivimos con la mente, el corazón y las emociones en el futuro, mientras nuestro cuerpo está en el presente.

Es importante valorar el hoy / ahora, porque – en el remoto caso de que no nos hayamos dado cuenta- alrededor del mundo entero hay miles de muertos que ya no lo tienen. Miles de familias que quisieran estar encerrados en sus casas con ellos, trabajando vía remota, oyendo las mismas historias y jugando los mismos juegos, pero juntos.

¿Qué es lo que necesitamos para entender que lo único que tenemos es este instante?

¿Qué más nos hace falta?

Porque -como me dijo hace unos días mi jefe y amigo a quien respeto mucho- si no aprendemos de esto, ya no aprendimos de nada.

Así que pensar en el futuro es bueno. Planificar es bueno, pero por momentos. Con la conciencia de que esos planes son frágiles mientras no estemos empezando a ejecutarlos, porque todo puede cambiar en un instante y no necesariamente para mal. La actitud positiva ante los retos, hace que podamos enfrentarlos con mayor facilidad.

Lo que tenemos es este momento, este instante. El desayuno caliente, una casa, trabajo vía remota, un celular, luz, agua, sol, aire, amor, pareja, familia, amigos, ganas de regresar a la vida offline, ganas de abrazarnos y reunirnos, ilusiones y sueños. Hoy.

El mañana es una esperanza que se construye hoy.

El desarrollo profesional.

Es responsabilidad de cada uno.

Foto: Pinterest
Foto: Pinterest

Lo primero es que nos pongamos de acuerdo en estos conceptos:

Cuando hablo de desarrollo profesional, me refiero a todo lo que sea útil para el crecimiento de un individuo en su profesión. Esto puede ser aprender un nuevo idioma, certificarse en algo, aprender algo de un área con la que colabora normalmente, a utilizar una nueva herramienta digital o incluso a manejar un nuevo tipo de transporte o de maquinaria. Todo depende a lo que cada uno nos dediquemos.

Y cuando hablo de responsabilidad, me gustaría que sea desde esta perspectiva positiva: “Capacidad de responder” porque lamentablemente, esta palabra es para muchas personas un peso enorme en su vida.

Puestos los conceptos sobre la mesa, pasemos a la acción.

Creo firmemente que el desarrollo profesional es responsabilidad de cada uno.

Si formas parte de una empresa y se ocupan por brindarte cursos o talleres para capacitarte o para actualizarte, es algo estupendo. Pero si eso no sucede, de ti depende seguir estudiando, aprendiendo y desarrollándote. Porque -en caso de que no te hayas dado cuenta- TÚ eres tu activo más importante.

Ahora bien, si eres emprendedor o freelance, con mayor razón eres responsable de tu desarrollo profesional, porque el barco que diriges es tuyo.

No, no estoy hablando de que inviertas miles de pesos en cursos extra, maestrías o certificaciones.  Si tienes las ganas de hacerlo y el capital para ello, genial. Si no es así, no pasa nada, siempre hay alternativas.

Y tampoco se trata de que sacrifiques tus horas de descanso estudiando como un loco. La vida es equilibrio. Recuérdalo.

Se trata de que estés consciente que nadie se puede actualizar por ti, que nadie puede saber lo que te hace falta aprender, porque el que está en la cancha eres tú.

Lo que para mí es vital en términos de formación profesional, posiblemente para ti sea algo irrelevante. Está bien. Somos individuos y aunque pudiéramos compartir profesión, nuestras áreas de desarrollo son distintas y por lo tanto nuestras necesidades también.

Busca alternativas en línea, compra libros, pide asesorías, ve a talleres… Haz lo que tengas que hacer, pero no te detengas. Eres el responsable de tu vida, de tu carrera, ¿por qué no dedicarle unos minutos a algo que te puede reportar ventajas o ganancias a mediano plazo?

Ya sea que se trate de mejorar lo que sabes o de empezar desde ceros, siempre hay alternativas para ello.

No esperes a que “alguien” más haga algo por ti. Piénsalo, ¿quién sería ese alguien? ¿por qué tendría que hacerlo? ¿a quién podría interesarle más que a ti que evoluciones?

Todo se puede compartir: los éxitos, los fracasos, las noches en vela, los festejos, las preocupaciones… Y sin embargo, el único que puede decidir qué hacer con su desarrollo profesional eres tú. Quien tiene esa responsabilidad eres tú y créeme, vale la pena asumirla.

Vendes o Vendes.

Grant Cardone.

⭐️⭐️⭐️⭐️

Formato: Físico

Este es un libro que resulta interesante por los elementos valiosos y útiles que aporta, sea cual sea la industria a la que uno pertenece.

“Tarde o temprano tendrás que convencer de algo a alguien más”

Es cierto. Incluso coloquialmente lo decimos: “Te compro la idea” Así que evidentemente, lo que necesitamos es aprender a vender.

Algunos puntos clave del libro:

  • Es importante saber negociar y establecer acuerdos con las demás personas.
  • Solamente existen dos posibilidades: vendes algo o alguien te vende a ti.
  • Saber vender es un requisito y una habilidad necesaria para la vida.
  • Un vendedor es vital para la dinámica de la economía.
  • El éxito depende de tu voluntad y compromiso.
  • El entusiasmo es maravilloso, pero de ninguna forma reemplaza al conocimiento.
  • Para ser realmente bueno en algo, debes entregarte por completo a ello.
  • Cualquiera que sea el juego en el que estés, concéntrate en ganar.
  • Vende solamente las cosas en las que realmente crees.

Para quien prefiere los libros digitales:

Vendes o Vendes Amazon México

Y para quien prefiere los libros físicos:

Vendes o Vendes Gandhi

Foto: Google