Alpha

Foto: Cortesía de Alpha
Foto: Cortesía de Alpha

*El objetivo de esta charla es compartir con el mundo una pequeña parte de tu historia, algún momento o una situación que haya sido crucial y que te haya exigido ser más fuerte de lo que creíste que podías ser.

¿Cuál fue ese momento? ¿Cómo te sentiste? ¿Cuánto tiempo te llevó tomar una decisión? ¿Cómo te motivaste a ti mism@? ¿Qué pensabas en ese proceso? Y sobre todo, ¿Qué aprendiste de ti y de los demás?

El momento crucial en mi vida fue cuando acepté que mis hijos son diferentes,  que aunque no sabía exactamente qué, mi prioridad era encontrar respuestas, porque de mí dependería su desarrollo y la forma en que los verían la  familia, la  escuela, los amigos y el resto del mundo.

Me llevó un tiempo , algunos meses, aceptar que mis planes acerca de su futuro tendrían que cambiar, algún tiempo de tratar de negar o de evitar la realidad,  pero una vez que abrí los ojos y acepté que ellos son así y siempre lo serán y que eso es lo que los hace increíbles y maravillosos, inmediatamente tomé la decisión de buscar un diagnóstico lo más exacto posible.
Mi motivación principal siempre fueron ellos mismos, encontrar la forma de ayudarlos a que tengan una vida feliz, que crezcan sanos, que sean buenas personas como cualquier otra mamá,  nada del otro mundo, con el reto adicional de buscar que el mundo los entienda como son y ellos entiendan al mundo como es.
Fue un proceso de muchos estudios, citas , terapias, consultas con diagnósticos que no me dejaban satisfecha por ser a veces opuestos unos a otros, siempre apoyada de personas que de alguna forma saben un poco más del tema, como sus  maestras, amigas, familia escuchando consejos, pero siempre sabiendo que yo sería la que iba al frente , que yo era el capitán del barco, así que fue una camino lleno de dudas, de tomar decisiones y de vencer el miedo a equivocarme.
He aprendido a pedir ayuda, a confiar más en los demás,  que siempre hay alguien dispuesto a ayudar desinteresadamente, he buscado estar más cerca de Dios, dejó de importarme lo que piensan las personas que no nos conocen y lo mas importante: empecé a creer en mí,  en lo que me dice mi corazón de mamá, a ser un poco maestra,  a ser a veces su voz y lo más divertido, a ser otra vez niña, a reírme a carcajadas , a inventar historias sin sentido, a disfrazarme y a tratar de ser todos los días una mejor persona.

*Tres consejos para motivar al mundo

Muchas veces desperdiciamos tiempo valioso esperando que cambien las circunstancias,  que llegue un mejor momento, que se presente la oportunidad. Haz lo mejor que puedas con lo tengas.

Se vale pedir ayuda, se vale aceptar la ayuda ,un consejo una opinión,  un abrazo, una palabra de aliento pueden hacer la diferencia.

Al ser mamá de 2 niños con autismo he aprendido a valorar lo realmente importante, a vivir el momento, a disfrutar de las pequeñas cosas, a entender la importancia de la bondad, a pelear y luchar por lo que merece la pena, a pasar por la vida teniendo una causa y a aprender de cada experiencia.