10 mayo 2021

La vida, aunque parezca la misma, es distinta para cada uno.

Compartir tiempo y espacio no significa compartir perspectivas y ahí radica la riqueza del ser.

Lo que para unos es intrascendente, para otros es el motor que los ayuda a seguir avanzando.

#SM #amor #vida #camino #SumaDeTalentos

Tu debilidad, es tu fortaleza.

Creo que culturalmente estamos acostumbrados a ver nuestras debilidades como algo “negativo.” Hemos escuchado muchas veces, de diversas personas a lo largo de nuestras vidas que no somos buenos para tal o cual cosa y nos hemos quedado con esa información, como si fuera nuestro eje transversal.

Sin embargo, conforme ha ido pasando el tiempo y con la fortuna de alinear equipos de trabajo, dar cursos y clases, he ido confirmando que eso es una equivocación.

Mis “debilidades” son mi fortaleza.

Todo eso que “no soy,” me ha abierto un abanico de posibilidades increíbles para intentar hacer algo nuevo y me ha permitido descubrirme bajo una nueva luz, para mejorar algo que ya sé hacer o simplemente, para mirar con satisfacción lo que hago mejor y dedicarle más tiempo.

Los “no” a veces sirven para que veamos en dónde están los “sí,” funcionan como un faro guía.

Somos seres orgánicos, cambiamos física, mental y emocionalmente todo el tiempo y lo que hoy “no somos” quién sabe, tal vez con el tiempo -si nos interesa- podamos serlo. ¡Uno nunca sabe realmente de lo que ES capaz hasta que lo intenta!

En mi experiencia, he visto florecer individuos que en su momento dijeron: “Yo no sirvo para hacer estrategias”o “Soy un pésimo vendedor” y hoy están cosechando éxitos en esas áreas, que en otro tiempo y espacio consideraron imposibles. Sus “debilidades” les han permitido reinventarse, redescubrirse bajo una nueva luz y se han dado cuenta que simplemente eran fortalezas en proceso de crecimiento.

Así que en pleno cierre de un 2020 muy interesante, me pregunto…

¿Cuáles son esas “debilidades” que enfrentaste estupendamente este año y que hoy son tus fortalezas?

Es momento de reconocerte a ti mismo, lo has hecho muy bien y lo seguirás haciendo mejor. Confía en ti.

Gerardo

Foto: Cortesía de Gerardo. En camerino antes de iniciar la presentación de la coreo
Foto: Cortesía de Gerardo. En camerino antes de iniciar la presentación de la coreo

*El objetivo de esta charla es compartir con el mundo una pequeña parte de tu historia, algún momento o una situación que haya sido crucial y que te haya exigido ser más fuerte de lo que creíste que podías ser.

¿Cuál fue ese momento? ¿Cómo te sentiste? ¿Cuánto tiempo te llevó tomar una decisión? ¿Cómo te motivaste a ti mism@? ¿Qué pensabas en ese proceso? Y sobre todo, ¿Qué aprendiste de ti y de los demás?

Ese momento fue cuando bailé por primera y única vez en una coreografía de salsa rueda de casino frente a público espectador en el salón La Maraka “La catedral de la salsa”.

Desde que la instructora Angie nos invitó a participar, lo asumí como un reto, sentí alegría y nerviosismo porque tenía un nivel de principiante y con poco tiempo para prepararnos debido a que sólo podríamos ensayar los fines de semana y la fecha de la presentación era en 2 meses.

Foto: Cortesía de Gerardo. Durante la presentación de la coreo.
Foto: cortesía de Gerardo. Durante la presentación de la coreo.

La decisión de aceptar la invitación tuvo que ser casi instantánea, evaluando los tiempos para ensayar, lo complicado que pudieran estar las figuras de baile. Sobre todo porque soy de la idea que si aceptas participar en cualquier proyecto, te comprometes a dar lo mejor de ti. 

Me dije a mí mismo: por muy difícil que sea la situación se debe asumir con valor y decisión, con disciplina y constancia, para lograr el objetivo de forma óptima y satisfactoria. Además que el baile me gusta mucho, es un hobby que disfruto mucho.

Foto: Cortesía de Gerardo. Durante la presentación de la coreo.
Foto: Cortesía de Gerardo. Durante la presentación de la coreo.

Durante el proceso de los ensayos, había momentos que me desconcertaba porque me fallaban los pasos o los tiempos en las vueltas, me ganaban los nervios y la desesperación, llegando a frustrarme.

Pero recordaba mi motivación de seguir con disciplina y constancia, la paciencia de la instructora y que ella hablaba conmigo y con los demás para darnos ánimo y confiar en nosotros aunque ella sabía que el tiempo era cada vez más reducido y a veces las cosas no fluían bien.

Recuerdo bien que nos dijo: el baile es para disfrutarse no para frustrarse ni enfadarse, que se vea en cada vuelta, la sonrisa en el rostro debe fluir, no solo bailen con los pies sino con el corazón.

Foto: Cortesía de Gerardo. Durante la presentación de la coreo.
Foto: Cortesía de Gerardo. Durante la presentación de la coreo.

Aprendí a trabajar en equipo, a ser paciente conmigo mismo, a aceptar mis fallas y errores, a confiar en los miembros de la coreografía, en la couch o instructora y sobre todo confiar en mis capacidades.

Aprendí que debemos ser humildes porque aun los grandes profesionales del baile y coreógrafos también son susceptibles de fallar y los compañeros de nivel avanzado se adaptaron al nivel de los que éramos principiantes, haciendo los egos aun lado y mostrándose cooperativos.

Foto: Cortesía de Gerardo. Fin de la presentación de la coreo.
Foto: Cortesía de Gerardo. Fin de la presentación de la coreo.

Considero que cada uno de los que participamos en la coreografía aportamos lo más valioso de nosotros mismos: nuestro tiempo.

Gracias a los ensayos y al día de la presentación, se logró camaradería e integración; fue un gran logro, porque teniendo factores en contra como el poco tiempo: algunos compañeros no podían acudir a los ensayos porque trabajaban en fines de semana y algunos otros que iniciaron los ensayos se fueron saliendo, así que la instructora tuvo que hacer varias modificaciones sobre la marcha.

Foto: Cortesía de Gerardo. Foto grupal de los integrantes de la coreo día previo a la presentación.
Foto: Cortesía de Gerardo. Foto grupal de los integrantes de la coreo día previo a la presentación.

*Tres consejos para motivar al mundo

En tiempos de crisis, lo mejor es conservar la calma, evitar actuar impulsivamente, darse un tiempo para tomar las mejores decisiones y recordar cuáles son nuestros principales motores en la vida que nos hacen estar bien y seguir avanzando.

 

Aprender para saber, saber para servir, servir para vivir, vivir para amar y amar para trascender. Considero que es importante aprender y aprender bien para saber servir, servirnos a nosotros y servir a otros para vivir con amor, con amor propio, amor a la vida, amando lo que somos y hacemos lo cual nos llevará a trascender como base de una sana convivencia.

 

Por más difícil que sea la situación, no desistas ni te des por vencido, puedes tener derrotas y caídas, pero gracias a ello conocemos las victorias porque podemos levantarnos y seguir. Si tenemos paz interior, podremos tener la libertad para tomar mejores decisiones, sin miedo a la incertidumbre.

 

Cynthia Guevara

Auténtica y sin filtros

Tuve la oportunidad de conocer a Cynthia cuando impartí un par de cursos en Televisa. Mi primer contacto con ella fue vía telefónica para que me indicara los documentos que debía entregar y el proceso por el que pasaría para impartir el curso y facturar.

Ella sabía perfectamente de lo que hablaba, para mí era el primer acercamiento con este proceso en la empresa y para colmo, su llamada entró cuando estaba dando asesorías de tesis. La escuché hablar y darme instrucciones a toda velocidad y al colgar, lo primero que pensé fue: “¡Qué intensa!”

Después tuve la oportunidad de tratarla más y en el ir y venir de los días y el trabajo, descubrí a una mujer efectivamente muy intensa y apasionada por lo que hacía. Así, en pasado. Cuando Cyn me hizo el honor de responder esta entrevista, tenía un día de haber renunciado a su empleo y eso me dejó ver algo más de esta estupenda profesionista. No le teme a nada, porque sabe perfectamente quién es y cuál es su talento.

Gracias por el tiempo Cyn, como te dije, seguramente vas a inspirar a muchas personas.

Nombre completo

Cynthia Guevara Andrade

¿Cuál es tu profesión y dónde trabajas?

Soy Pedagoga de formación, poseo una especialidad en Recursos Humanos y
tenía trabajando 12 años en  Televisa.
Desde hace dos años los fines de semana me he certificado en diversos temas de desarrollo infantil.

¿Cómo es que decides dedicarte a esto? ¿Dirías que es tu pasión? o es una de tus grandes pasiones.

Trabajar en él área de recursos humanos creo que ha sido una mezcla de mi inclinación por el ámbito educativo, de varios actos de confianza hacia mí y de una espiral que creo existe en la vida que te lleva a repetir patrones.

La Pedagogía no limita su campo de acción al sistema escolarizado,
la Pedagogía está presente en cualquier lugar donde existe un proceso educativo;  bajo esta premisa y considerando que la capacitación es un proceso de enseñanza y de aprendizaje, siempre he estado realizando una actividad acorde a mi interés. A los 17 años comencé a trabajar como instructora de educación ambiental en El Batán, combiné mis estudios de licenciatura con la docencia, posteriormente en Atento me dieron un voto de confianza y fui instructora de capacitación, dos años después me incorporé al Corporativo de Televisa en el departamento de Capacitación. Meses más tarde otro voto de confianza surge ahí, con el Director de Desarrollo de ese momento, quien me ofrece un plan de formación cuyo objetivo fue capacitarme para ser parte del equipo de reclutamiento y selección de personal. En el 2008 el Gerente y el Director de Recursos Humanos de Televisa Chapultepec creen en mí, confían en mi trabajo y me invitan a llevar dos procesos conjuntamente: la capacitación y el reclutamiento y la selección de personal. Finalmente, viendo de forma global, considero que la vida se encargó de todo para repetir un patrón: el de mi papá. Él fue durante por poco más de 30 años en el sector bancario, especialista en recursos humanos. Curioso, ¿no? Porque durante mis estudios universitarios juraba inclinarme por el desarrollo infantil, los trastornos de aprendizaje, pero la vida, las circunstancias, la suerte, quizás, me llevaron al plano de los recursos humanos.

¿Cómo defines el concepto “talento”?
Una combinación de habilidades cognitivas y emocionales que te permiten destacar en ciertos ámbitos.

¿Cuál es el reto más grande que enfrentas trabajando con el Recurso Humano?
Si de confesiones se trata, debo confesar que ayer renuncié a mi trabajo. Pero durante doce años me enfrente a varios. En términos de capacitación siempre era la cobertura de cursos con un presupuesto muy bajo; la negociación y la identificación de necesidades verdaderamente relevantes de capacitación eran el pan de cada día, mi labor se convertía en un estira y afloja entre el área cliente y el proveedor. En el plano del reclutamiento fueron principalmente tres: uno encontrar diamantes en bruto pagándoles tres carbones, reclutar puestos sui géneris y no ad hoc a cualquier empresa, me refiero a los maquillistas, a los peinadores (por mencionar algunos) ¡porque no cualquiera pasaba la prueba de maquillaje o peinados! Es un verdadero arte que no cae en el plano del intelecto, sino en el plano de una habilidad artística, pero sobre todo, el reto más álgido fue mantenerme firme en mi ética profesional y percatarme que la empresa en lo que respecta a la gestión de capital intelectual se está quedando atrás. El nepotismo y el compadrazgo aún ganan en la selección, la contratación y el desarrollo de personal.

La vida es una suma de momentos personales y profesionales, ¿Cuáles dirías que han sido los dos momentos clave en tu vida profesional y por qué?
En lo personal son: uno haberme formado en la selección nacional de hockey sobre pasto en mi adolescencia y el otro, son mis hijos. Conocí el hockey sobre pasto desde muy pequeña. A los 12 años comencé a entrenar y a jugar. A los 15 me convocaron para la selección nacional, y bueno, el hockey forjo mi carácter:
la disciplina, la constancia, la puntualidad, la tolerancia a la frustración, intentar una y otra vez una jugada, el trabajo en conjunto, la estrategia individual (a dónde me muevo en la cancha, a quién le paso la pelota, cómo hago para meter un gol), el compañerismo y la amistad, el desapego y la independencia (comencé a viajar sin mi familia), la responsabilidad (cumplir con mis estudios y con los entrenamientos) conocí a mi único vicio desde entonces: el deporte. El hockey sobre pasto me dio la oportunidad de entrenar habilidades que utilizo día a día.  Dentro de mi plan de vida estaban incluidos los hijos, fortuito fue el momento en que encontré a otra persona que compartió esa ilusión y la convertimos en realidad formando una familia. Mis hijos son ahora mi motor, lo mejor de mi vida, ellos son mi impulso para ser cada día mejor en todos los ámbitos. Son ellos quiénes me enseñan mis defectos y debilidades, me llevan a hacer una introspectiva al ser consciente que ellos repiten mis mejores o peores patrones, son mi mayor responsabilidad y prioridad porque son una hoja en blanco y de mí dependerá el curso que tomen,   gozo cada momento de su etapa de desarrollo, fueron ellos que nuevamente despertaron en mí esa llama que estaba apagada, me hicieron  regresar a mi punto de origen, a mi verdadera pasión,  mis áreas de interés: el desarrollo infantil, el proceso de aprendizaje, la estimulación temprana, las neurociencias, el neuro desarrollo, simplemente son mi todo.
En lo laboral: haber entrado y haberme salido de Televisa.
Televisa me dio mucho, experiencias, me dio un cúmulo de conocimientos, me presentó a muchas personas extraordinarias. Me dio la posibilidad de estudiar una especialidad, de viajar por el mundo y mi país, me dio la oportunidad de vivir y mantenerme sola. Me dio a conocer el amor y el desamor. Me enseñó a trabajar con orden, con tolerancia a la frustración, el trabajo excesivo, la paciencia, hacer las cosas bien a la primera. Aunado a lo anterior, también me cautivo durante 12 años, perdí mi equilibrio de vida y de trabajo, me hizo reflexionar quién soy y a dónde voy. Hace un año un excelente amigo me dio a leer el libro Quién se ha llevado mi queso. Lo leí en un par de horas, con curiosidad, porque no hubiera sido un libro que hubiera elegido en una visita a Gandhi, y me sentí el ratón que había estado en el confort total mientras el mundo cambiaba a pasos agigantados.  Así que, un año de meditación, mi salida de la empresa fue una realidad, y es la puerta hacia nuevas posibilidades, a un mundo nuevo donde mi imaginación, mi creatividad, mis convicciones, la seguridad en mí misma, mis alas para volar y perseguir mis sueños son mis mayores herramientas.

Imagina que estamos en el año 2027, diez años en el futuro, ¿Qué estás haciendo? ¿Cómo te ves en ese momento?
Traigo varios proyectos en mente, todos relacionados con el desarrollo infantil y la crianza, pienso echarlos a andar utilizando mi background como profesional e indudablemente como mamá para ayudar a otros pequeños y a otras mamás, así que, en el 2027 veo mega cristalizados mis proyectos. Además, pienso que la capacitación tiene una tendencia mucho mayor hacia lo online, por lo que el desarrollo instruccional y la tecnología educativa son herramientas de trabajo incluidas en mis planes. Todo esto, por supuesto, buscando equilibrar mi vida profesional, como mamá, esposa y runner. Utópico, pero no imposible de lograr.

Dame los cinco consejos más importantes que le darías a un universitario recién egresado:

Persigue tus sueños, mantén siempre vivas tus ganas de comerte al mundo (tal cual como sales de la universidad, crees saberlo todo y a la vez nada, pero aún así, piensas que te comerás al mundo con mucha ilusión). Sé firme con tu ética personal y profesional, te darás cuenta que la universidad y la vida laboral distan, entrarás a una selva donde la sobrevivencia es lo importante, pero, no pierdas de vista lo correcto de lo incorrecto. Sobre todo, renuévate constantemente, el mundo gira demasiado rápido, los cambios se dan a pasos agigantados, si no tienes una capacitación y renovación constante te quedarás en el olvido y el campo profesional ya no capta a esas personas arraigadas con preceptos pasados.

Te veo en Facebook y siempre estás disfrutando tus entrenamientos como runner… Hagamos una analogía con ello: la vida qué cosa es Cyn, ¿el camino? ¿el entrenamiento? ¿el deporte que elegimos? ¿la meta? ¿el trofeo?
El entrenamiento.

Hagamos un juego de palabras, te digo un concepto y me dices lo primero que te viene a la mente
Soledad: desamor
Perseverancia: triunfos
Amor: la suma de mis hijos + mi esposo= amor
Valentía: viajar sola con una mochila en los hombros
Familia: mi apoyo
Dulzura: mis hijos, ahhh! y el chocolate!
Frustración: querer hacer algo, sentirte capaz de hacerlo y no poder iniciarlo.

Profesionista, mamá, runner, esposa… Muchos roles y todos muy importantes Cyn ¿Qué sueños dirías que tienes todavía por delante?
Hoy día, a un día de haber renunciado a Televisa, muchos!!! Que se resume en: emprender mis proyectos. Como runner, en el 2018 correrré el Maratón Lala y uno de los seis maratones más importantes: el de Chicago, por supuesto Boston, NY, Disney e incursionar haciendo un triatlón, se sumarían a mis sueños. Con mi familia mi gran sueño es que mis hijos sean felices, que disfruten de una infancia hermosa, sobre todo, que tengan un
ámbito familiar de apoyo y  amor.

¿Algo más que nos quieras decir?
Una frase que recién me dijeron “no permitas que nadie limite tus sueños”. Y yo pienso que “cuando no tienes nada, surge todo, lo importante es soltar”