Encuentre su meta en la vida.

Carol Adrienne.

Foto: Google
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Tal vez se trate simplemente de hacer lo que tenemos delante y hacerlo bien, con el corazón. Haz lo mejor que puedas con lo que tengas entre manos en este momento. Ese es ahora mismo el propósito de tu vida. No intentes encontrar algo absoluto. Si entramos por puertas traseras o laterales, tal vez encontremos el propósito de nuestra vida. A mí me gusta mucho el refrán “Si tienes limones, haz limonada.” Sigue adelante con lo que tienes y no te tomes demasiado en serio a ti mismo. Tal vez no conozcas la finalidad última de lo que estás haciendo y tal vez solo sea un paso intermedio, pero algo encontrarás. No se trata de estar bloqueado ni parado, sino de saber que cada momento tiene su propósito.

Un libro altamente recomendable para quienes gustan de cuestionarse a sí mismos sobre el propósito de su vida.

Un maravilloso enfrentamiento con uno mismo, con el sistema de creencias en el que se creció y con la realidad, sea cual sea esta.

Disponible en:

Amazon

Mercado Libre México

El secreto está en conocerte mejor a ti mism@

Lo que funciona para otros, no necesariamente funciona para ti y eso aplica a todo: ritmo de trabajo, organización de tus actividades, alimentos, ejercicio, ritmo de aprendizaje, etc.

Me parece que no hay una sola forma de hacer las cosas. No creo que haya una verdad absoluta en cómo deben hacerse las cosas y no me refiero a cuestiones espirituales, eso es otro tema.

Hablo de que cada uno de nosotros tenemos una perspectiva de las situaciones y que nuestra forma de resolver se relaciona con nuestra edad, nuestra experiencia, nuestra área de trabajo y nuestras vivencias, por citar algunos puntos.

En algún lugar leí que hay más de 101 maneras de lavar los platos y si eso aplica para una actividad tan sencilla y cotidiana, imagina la cantidad de opciones para realizar una propuesta, para hacer un logotipo, decorar una casa, etc.

Así que me parece que el secreto está en observar a los demás, escuchar la forma en la que resuelven y adoptar y adaptar lo que funciona para ti. Nadie se conoce mejor que tú.

Muchas personas funcionan bien desde las 04:00 am y sus actividades empiezan maravillosamente a esa hora. Genial. Funciona para ellos.

Sin embargo hay otros que no pueden empezar a esa hora, porque su bioritmo es otro y entonces para ellos es mucho mejor iniciar actividades a las que 10:00 pm porque son nocturnos y ese horario es perfecto para estar atentos a lo que hay que hacer en el transcurso del día. Funciona para ellos.

Analiza -y descubre- qué es lo que funciona para ti. Dedica tiempo a conocerte mejor, pon atención en lo que te mueve y en lo que rechazas de forma inmediata, pregúntate por qué piensas o sientes eso y ve encontrando respuestas útiles para ti, para ajustar tu forma de actuar o de pensar.

Conocerse a uno mismo es un camino que dura toda la vida y resulta grato y muy interesante. O bueno, puedo decir que hacerlo, funciona para mí 😉

Feliz inicio de mes de agosto 2020

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Planteamiento de objetivos.

Cómo hacerlo mucho más sencillo.

Foto: Pixabay Foto: Pixabay

Plantear un objetivo puede ser agradable o muy frustrante. 

Todo depende de lo que te estés planteando lograr y el nivel de “control” que tengas sobre los elementos necesarios para lograrlo, entre ellos, la disciplina.

Por ejemplo:

Si tu objetivo es ser multimillonario para finales del 2020, estamos hablando de un sueño, no de un objetivo, porque los objetivos son precisos, alcanzables y medibles. 

Así que comencemos analizando el planteamiento: ser multimillonario es un concepto subjetivo. Puede ser que hables de un millón o más y tienes que ser muy específico: ¿millonario en pesos, dólares o euros?

Teniendo eso claro, necesitas ser preciso: ¿Cuántos millones pretendes tener en las siguientes 24 semanas? Porque eso es lo que resta al 2020.

Supongamos que quieres tener 80 millones de dólares

Eso significa que cada semana tendrías que ganar más o menos 3.5 millones de dólares. Es decir, que el próximo viernes ya debes tener esa cantidad en tu cuenta para que no se eleve lo que debes generar cada semana.

¿Te das cuenta que estamos hablando de un ideal?

Sin embargo, si retomamos el ejemplo de que quieres tener cierta cantidad para fin de año, el objetivo pueden ser 72 mil pesos.

Eso significa que cada semana necesitas generar 3 mil pesos de aquí a que termine el año. Quizá sea elevada la meta, pero es alcanzable e incluso si en una semana no logras la meta completa, el acumulado para la siguiente semana sigue siendo viable.

Ahora bien, ¿qué te parece si ese objetivo para fin de año, lo dividimos en 24 pequeños objetivos?

Empecemos por generar los primeros 3 mil pesos y cuando los tengas y hayas alcanzado el primer objetivo, te sentirás mucho más confiado para generar los siguientes 3 mil pesos y así consecutivamente.

Cuando nos ponemos metas a muy largo plazo y muy elevadas, el camino es mucho más pesado y es aquí donde normalmente todo mundo abandona lo que desea lograr. Es lógico, se ve inmenso, falta mucho tiempo y tiene tintes de imposible o de muy difícil.

El secreto está en partir en pequeñas metas, la meta final y a medida que vas avanzando, ese pequeño logro es el que te va a motivar para continuar. Recuerda que todos necesitamos hacer tangibles nuestros logros para darnos cuenta que sí podemos. No se trata de que lo sepamos, ¡se trata de que lo veamos!

Algo importante que me comentó Gerardo Magallanes -y que aprecio y agradezco – cuando leyó el post:

Es cierto, hay factores internos y externos que pueden retrasar el logro de tus objetivos en tiempo y forma, aunque haya disciplina para lograrlos. Coincido totalmente.

Sin embargo, el objetivo de estas líneas es darte una perspectiva distinta para la forma en la que plantees tus metas. Que sean pasos pequeños para que cada logro te motive a seguir y que si en el proceso pasa “algo” que te retrase un poco, sea solamente eso, un retraso y no una frustración porque no has visto avance en nada.

Esta forma de planear de menos a más funciona. Ponlo en práctica y verás que aplica para todo:

Ahorros, dejar de comer pan, tomar más agua, hacer ejercicio, ordenar la covacha…

Recuerda: Un paso a la vez. Un día a la vez. Una tarea a la vez.

Roma no se hizo en un día.

#SM #SumaDeTalentos #objetivos #perseverancia

 

Me gusta pensar que la vida es una…

Aventura
Foto: Suma de Talentos

A veces con más retos, a veces con menos retos, pero la vida para mí es una aventura. Es una oportunidad de reinventarse, de reflexionar, de tomar decisiones, de cambiar de camino o de sentarse a esperar un poco para saber qué hacer y eso me gusta.

#SM #SumaDeTalentos #mayo2020 #aventura #perseverancia #sueños

 

Los deseos

DeseosAlgunos los llaman así, otros les dicen objetivos o metas. Sea como sea, hablamos de lo mismo: algo que queremos lograr con todas nuestras fuerzas.

Creo firmemente que el universo siempre nos dice Sí.

Cada vez que deseamos algo, nos es concedido. La magia radica en saber esperar a que se materialice ese deseo, en seguir trabajando con pasión, en mantenerse fiel a lo que se quiere y no desistir pase lo que pase.

¡El universo ya dijo que sí! Lo único que desconocemos con precisión es el “cuándo” y en ese pequeño detalle se centra la sabiduría del cosmos:

Si somos perseverantes y pacientes, estaremos demostrando que en verdad ese deseo es muy importante para nosotros, que es algo real, algo que queremos con todo nuestro corazón y no un capricho momentáneo y así, el día menos pensado nuestro deseo se hará tangible.

Sin embargo la mayoría de las personas quiere que sus deseos se hagan realidad “de inmediato”, como en los cuentos y si eso no sucede, descartan el deseo y piden otra cosa en la primera oportunidad o peor: se enojan con el universo y se sienten no merecedoras de eso que habían deseado. El cosmos entonces confirma que era solamente un capricho, algo que en efecto se quería lograr pero por lo que no valía la pena esperar ni trabajar.

Los deseos, cuando nacen desde lo más profundo del corazón, se hacen realidad. Siempre se hacen realidad. No importa el tiempo que tengamos que esperar para ello y lo mejor, es que en la espera, nos encontramos a nosotros mismos invariablemente.

Imagen: Acapulco. Por Suma de Talentos