¿Acostumbras agradecer?

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Autor: Gaby Cruz Coach

Agradecer va más allá de utilizar la palabra como cortesía; implica sentir en lo más profundo del alma, un gozo que conduce a la necesidad de vestirse de humildad para manifestar, a través de un “gracias”, lo afortunado que se es, a partir de lo que se recibe, pero también de lo que se da.

Una de las grandes claves de la abundancia es el agradecimiento: por lo que se tiene y también por lo que aún no llega. Todos los días hay razones de sobra para agradecer. ¿A quién agradecer? Eso dependerá de tus creencias y convicciones; puede ser a Dios si eres creyente, al universo, a la tierra, a tu familia, a ti mismo incluso; lo importante es agradecer.

¿Cuántas veces al día das las gracias? Sería fabuloso que la mayor parte del día sustituyeras cualquier pensamiento de crítica, fatalista o pesimista, por uno de agradecimiento. El tener vida ya es una buena razón para dar las gracias, es más, no necesitas dirigirte a alguien en particular, simplemente decir verbalmente o en tu mente: ”gracias por mi vida y todo lo que hay en ella”.
Por lo menos tres veces al día agradece los alimentos que están sobre tu mesa. Agradece por tu salud y la de tus seres amados, y si no la tienes, agradece porque estás en el camino de la recuperación. Agradece la sonrisa de cualquiera que te saludó o la carcajada que surgió de algún momento de diversión; agradece lo bien que te sentiste al hacer el amor o lo maravilloso que ha sido un domingo en familia.


Una de las palabras esenciales que se usan en la técnica ancestral hawaiana del Ho´oponopono, es justamente la palabra gracias. Ho´oponopono significa “hacer lo correcto” o “corregir el error” y se apoya en la repetición constante de cuatro frases: lo siento, perdóname, gracias, te amo… el agradecimiento aquí, es elemento fundamental para sanar el alma y con ello, muchas cosas más.
Una excelente práctica es comprar o elaborar un cuaderno que sea especial para ti. Ponlo en un lugar cercano a tu cama y todas las mañanas y las noches anota, al menos, cinco cosas por las que sentirte agradecido. Te darás cuenta de las muchas cosas tangibles y no tangibles por las que se puede estar agradecido.
En tiempos de desgracia es muy difícil agradecer, lo sé. Ante una pérdida, una enfermedad, escasez económica, incidente violento…sí, es muy complicado. Date permiso de sentir enojo, impotencia, tristeza…pero después, busca la otra cara de la experiencia, que pudo significar un aprendizaje, un aviso o llamado, una consecuencia de decisiones previas, no lo sé; pero en la vida no hay casualidades sino causalidades y, por alguna razón, aquello tuvo que ocurrir.
Estamos entrando al 2022 y seguramente será un año que traerá consigo nuevos retos, así que será mucho mejor iniciarlo con un mucho agradecimiento por lo que está por venir.

Si necesitas un coach, aquí estoy.
gabycruzcoach@gmail.com

Cree en ti.

Pase lo que pase.

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Los cambios son la base de la evolución.

Para algun@s es más fácil que para otr@s, de acuerdo. Sin embargo, un cambio representa muchas cosas en nuestra vida y dependiendo del momento en el que nos encontremos, de la situación económica o emocional entre otras, algunas veces, no se percibe como «cambio» sino como «un derrumbe» que puede ser abrumador y paralizante.

Ya sea que hayas tenido que pasar por un proceso de liquidación en la empresa, que te hayas visto obligado a renunciar por temas personales, que el cambio de trabajo que creías un gran acierto no sea como lo esperabas o que el ritmo de ventas y clientes haya bajado… Es un cambio y hay que verlo como eso, como algo temporal porque así es y porque tu salud mental te lo va a agradecer.

Y en ese momento de transición, donde buscamos respuestas desesperadamente, donde quizá las cuentas se acumulan y los préstamos de amigos y familia se agotan, donde el envío de CV’s es literalmente una cascada de correos o se recorren las calles incansablemente buscando trabajo… Es entonces donde pase lo que pase tienes que CREER EN TI.

Cree en lo que sabes hacer, en tu experiencia, en la calidad de tus productos o servicios. Cree en tu fortaleza, en tu creatividad, en tu espíritu inquebrantable. Cree en que estás haciendo lo mejor que puedes con los elementos que tienes. Cree en que las puertas correctas se abrirán y que todo va a pasar.

Cree en ti. Pase lo que pase. Porque esta la prueba más grande a la que te estás enfrentando: A ti mismo.

Y cuando todo parece muy oscuro o complicado, dejar de creer en uno mismo es lo primero que sucede. Nos preguntamos qué hicimos mal, qué estamos haciendo mal, por qué no lo logramos, etc y en ese proceso, lo único que logramos es hacernos daño a nosotros mismos, lastimamos nuestra autoestima y con el correr de los días, vamos minando la confianza que nos tenemos y nos vamos debilitando.

Creer en nosotros mismos cuando se dan los cambios -por bruscos que sean- es el verdadero reto. Logrando eso, podemos lograr lo que sea.

Solo recuerda las veces que te has sentido segur@ y confiad@, las veces que pasaste todos los filtros para conquistar el puesto que querías o cuando te aceptaron el proyecto en el que tanto habías trabajado.

Piensa en eso, en lo que has hecho bien tantas y tantas veces y mírate en el espejo con orgullo y confianza en ti mism@. Ese es el principio de todo.

Y como dicen los mayores con su infinita sabiduría:

«Esto también va a pasar, tómalo con calma»

Recuerda esto: Tú eres el activo más importante con el que cuentas para lograr todos tus objetivos y creer en ti, forma parte importante de tu nivel de productividad.

LVM / Asesora de alineación para impulsar la productividad.

La forma en la que hablas de tu negocio o de tu trabajo, genera un impacto MUY importante en los demás.

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Hace poco estaba conversando con un cliente sobre un nuevo negocio que uno de sus sobrinos quiere empezar y me llamó la atención la forma en la que me contaba la historia:

«Va a ser algo pequeño, cero ostentoso, la verdad es más para apoyo del ingreso familiar y esperemos que le eche ganas, así que vamos a empezar con poquito y vemos cómo se van dando las cosas»

¡Qué distinto hubiera sido si me lo cuenta de otra forma! Por ejemplo:

«Mi sobrino va a empezar su propio negocio y tiene ganas de comerse el mundo, de hacer la diferencia con este nuevo producto y de llegar a muchos hogares. Quiere crecer y generar empleos, yo creo que le va a ir muy bien y todos lo estamos apoyando como podemos»

¿Te das cuenta de la diferencia de vibra y de impacto que genera cada discurso?

Por eso es importante que VEAS a tu negocio o a tu trabajo con «ojos de amor» -como decía mi abuelita- porque lo verbalizas así, con amor, con emoción, ¡con decisión! Y eso es exactamente lo que le transmites a las personas.

Es mucho más atractivo que me digas que estás empezando un nuevo negocio porque quieres crecer o diversificarte, a que me digas que estás probando a ver si este sí jala.

Dale a tu audiencia, a tus clientes y sobre todo, date a ti mism@ ese feeling, esa vibra y esa emoción de lo que quieres, de lo que ves con este negocio o este nuevo trabajo que nadie más ve, pero que de escucharte o de leerte, se contagia de tu emoción por este nuevo camino.

Y si no estás empezando y llevas ya un rato en el mercado, ¡platícalo igual! Nadie mejor que tú sabe por todo lo que has pasado, todo lo que has logrado y todo lo que quieres hacer.

De eso de trata la vida, de energía, de impulso, de hablar de lo que queremos sin perder de vista los pasos que vamos dando.

Entonces, ¿Cómo dices que me vas a contar a qué te dedicas?

LVM / Asesora de alineación para impulsar la productividad

lia@sumoftalents.com

Cinco razones para dedicarte a hacer lo que te gusta.

Algunas veces, en un punto de la vida, nos preguntamos si vale la pena continuar con lo que estamos haciendo a nivel profesional o si es mejor detenernos y buscar otra cosa.

Hay quienes definen este momento del camino como un síntoma de agotamiento por llevar mucho tiempo haciendo lo mismo. Para otros, representa un llamado a hacer algo más con su vida y habemos otros que lo definimos como que es el momento en que hemos terminado un ciclo satisfactoriamente y se nos abre la puerta para reinventarnos.

Cabe mencionar que esta búsqueda de un cambio nada tiene que ver ni con edad, género, profesión o situación económico social. Es un tema emocional, una necesidad que tenemos y que algunos descubrimos y otros posiblemente no.

Así que pensando en ello, he aquí esas cinco razones para dedicarte a hacer lo que te gusta con base en mi experiencia 😉

  1. El tiempo que le dedicas es de calidad. Como es algo que te apasiona, no hay pesares ni sacrificios, disfrutas totalmente cada actividad.
  2. Te permite tener balance entre tu vida profesional y personal. Tú marcas el ritmo. Eres tu propio jefe, tú decides qué haces, cómo lo haces y cuándo lo haces. Estableces tus prioridades con mayor claridad: pareja, familia, tu proyecto, etc. Siempre tienes oportunidad de elegir y al dedicarte a hacer lo que te gusta, es mucho más fácil establecer prioridades.
  3. El retorno de inversión económico es seguro, por la pasión y la dedicación que le pones. No conozco a nadie que quiera dedicar su tiempo a un empleo, carrera, proyecto o negocio, con miras a fracasar. Así que eso es la mitad del camino, porque dedicándote a lo que te gusta, vas a buscar la forma de hacerlo bien y eso te da calidad y por ende, rentabilidad.
  4. Hay un ROI emocional que no tiene precio, porque es infinitamente más satisfactorio dedicarte a hacer lo que te gusta. Eres más creativo y siempre le ves el lado bueno a las situaciones. Enfrentas lo que se presente con buen ánimo, te enfocas en resolver y disfrutas el proceso. Los momentos difíciles son mucho más fáciles, porque te estás dedicando a lo que te gusta y nada te puede detener.
  5. Cada día tienes la oportunidad de ver tu sueño haciéndose realidad. Dejas de preguntarte que hubiera pasado si… o qué pasaría sí… porque lo ves suceder. Sabes que estás empezando o que vas a medio camino quizá y eso no es un problema, es una oportunidad. El camino se hace al andar -como dice la canción- y ves los frutos de tu sueño paso a paso.

¿Cómo sintonizar con mi meta en la vida?

Carol Adrienne, en su libro «Encuentre su meta en la vida» propone seis principios para vivir la vida según nuestro propósito, no controlando los sucesos de forma rígida, sino guiándonos por la intuición.

El significado de ser feliz.

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Hace poco, en una conversación, le decía yo a un amigo: «Lo que decidas está bien mientras seas feliz» y su mirada al escuchar esto fue triste, igual que su respuesta: «la felicidad es muy subjetiva y difícilmente se logra alcanzar»

Me parece que el significado de la felicidad efectivamente es distinto para todos y sin embargo, creo que es alcanzable cada día.

Si bien para algunos no es un estado de ánimo permanente, es posible que lo logren por momentos, en pequeños instantes que iluminan su día y que por una u otra razón, no se dan cuenta de ello.

Así que la propuesta de este post es hacer un breve análisis de lo que te hace sentir bien.

¿Una charla por teléfono con tu hermana?

¿Un café caliente a media tarde con galletas?

¿Ver la lluvia y disfrutar del olor del pasto mojado?

¿No tener más video llamadas por la tarde?

Sea lo que sea que te haga sentir bien, detéctalo. Ese es el primer paso. Esos pequeños gustos nos hacen sentir bien, «nos hacen felices» y entonces, cuando los sumamos, nos damos cuenta que el día ha tenido más momentos buenos de los que pensamos y que la vida es fluir con las situaciones que se presentan y encontrarle lo bueno a cada una de ellas.

Creo que este libro de Bertrand Russell puede ser útil y divertido en este proceso de buscar la felicidad.

Está disponible en Amazon México en versión digital, de pasta blanda y pasta dura.

Imagen: Amazon México
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Vivir cada día, como una nueva aventura.

La semana pasada tuvimos el kickoff de nuestro podcast y lejos de «sufrir» el proceso, la verdad es que lo hemos disfrutado mucho. Ha sido un agradable recordatorio de que vale la pena vivir cada día como una nueva aventura, ¡porque lo es!

Enfrentarnos a nuevos retos con una actitud positiva y de apertura, ayuda mucho a sobrellevar la situación, porque es el proceso y no el resultado, lo que nos ayuda a descubrirnos a nosotros mismos.

Una de las preguntas que aprendí a hacerme antes de empezar algo nuevo es esta: «¿Qué es lo peor que puede pasar?»

Y con esa consideración hecha, cualquier otro resultado era bueno, de hecho, era mucho mejor que el peor escenario, ¿estamos de acuerdo?

Funcionó para mí. Durante mucho tiempo este ejercicio funcionó para correr riesgos y saltar a lo que consideraba «el vacío,» sabiendo cuál podía ser el golpe que podría darme.

Sin embargo, hoy por hoy, la pregunta que me hago antes de empezar un proyecto como este podcast, es: «¿Qué es lo mejor que podría pasar?»

La sensación cambia. La acción se realiza con esperanza y con emoción. Deja de ser un salto al vacío y se convierte en una aventura, en un viaje -literalmente- de descubrimiento personal y profesional.

Así que sea lo que sea que quieras hacer: empezar un nuevo negocio, dejar tu trabajo en el mundo corporativo y dedicarte a dar clases de tu especialidad, retomar tus estudios o reinventarte, ¡HAZLO!

Pregúntate lo que prefieras, imagina lo que te espera y da el paso que sigue. Roma no se hizo en un día. Así que un paso a la vez. Un día a la vez. Una tarea a la vez.

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